La base: un bloqueo de pantalla fuerte
El bloqueo de pantalla protege el correo, mensajes, fotos, bancos y cuentas. En Ajustes, Seguridad y Bloqueo de pantalla, usa un PIN de al menos seis cifras o una contraseña, junto con la biometría por comodidad. Evita deslizar, 1234 y patrones fáciles de observar.
Un móvil bloqueado es más difícil de usar, borrar y revender tras un robo gracias a la protección de restablecimiento de fábrica. Todo lo demás depende de que exista un bloqueo sólido.
Configura un bloqueo automático corto, exige el PIN tras reiniciar y oculta el contenido sensible de las notificaciones en la pantalla bloqueada. Así el teléfono no queda abierto cuando lo dejas sobre una mesa.
Protege tus cuentas con 2FA y recuperación
La cuenta Google es especialmente importante porque controla el correo y la recuperación de muchas otras cuentas. Activa la verificación en dos pasos en myaccount.google.com, pero no uses como único segundo factor el mismo teléfono que podrías perder.
Añade un dispositivo de respaldo, códigos impresos o una aplicación autenticadora que puedas migrar. Extiende el 2FA a banca, correo, redes y trabajo; cuando sea posible, prefiere una app autenticadora o una llave de seguridad frente a SMS.
Usa contraseñas únicas y fuertes con un gestor y revisa periódicamente los inicios de sesión y dispositivos conectados en la página de seguridad de Google. Guarda copias de recuperación de tus códigos 2FA.
Encontrar mi dispositivo, cifrado y preparación ante robo
Activa Encontrar mi dispositivo o Find Hub en Ajustes, Google y Encontrar mi dispositivo, junto con la ubicación y la red de búsqueda sin conexión. Comprueba hoy mismo desde android.com/find que el teléfono aparece; así sabrás usarlo en una emergencia.
Los Android actuales cifran el almacenamiento por defecto y lo vinculan al bloqueo de pantalla. Mantén el PIN y las actualizaciones activas, porque los parches de seguridad corrigen vulnerabilidades que los atacantes aprovechan.
Anota el IMEI con *#06# y guárdalo fuera del teléfono. Con el IMEI registrado, 2FA de respaldo, una contraseña conocida y Encontrar mi dispositivo activo, un robo se convierte en un protocolo manejable: bloquear, proteger cuentas, cancelar la SIM y denunciar.
Permisos, instalación segura y control de privacidad
Revisa Ajustes, Privacidad y Administrador de permisos. Cámara, micrófono, ubicación, contactos y almacenamiento solo deben estar disponibles para aplicaciones que realmente los necesiten. Prefiere ‘Solo mientras se usa’ y permisos de una sola vez.
Instala preferentemente desde Play Store y mantén Play Protect activo. Si debes instalar un APK externo, examina la fuente, los permisos y las reseñas recientes. Evita limpiadores, aceleradores, antivirus falsos, apps modificadas y descargadores sospechosos.
Usa los indicadores de cámara y micrófono, los interruptores globales y el panel de privacidad para detectar accesos inesperados. Revisa también la actividad de Google, la personalización de anuncios y aplica estas mismas protecciones a los teléfonos de tu familia.